Se termina el verano, vuelta a la rutina, y a ver si me pongo al día con el blog, que una vez más, he dejado pasar demasiado tiempo desde la última actualización.
Esta salida fotográfica la hice este verano con mi hermano y mi padre. Fuimos a Las Minas de Linares, y llegamos hasta una fundición, que lo primero que me llamó la atención, fue lo grande que era todo aquello, y lo importante que hubiese sito en la época, ya que albergaría muchos trabajadores tanto de linares como de los pueblos cercanos.
Entramos por la parte de la fundición donde estaban todos los residuos, es decir, montañas enteras de tierra quemada, toda negra. Nos acercamos por la forja, que conducía hasta los hangares. Aunque aparentemente todos los hangares eran iguales, cada uno tenia su punto. Pero había uno que venia con sorpresa, esta máquina, que el paso de los años tampoco le ha perdonado.
Era prácticamente lo primero que fotografiaba allí, y ya tenia la sensación de que serian las fotos estrellas de la salida.
Continuamos visitando el edificio contiguo, que estaban en bastante mal estado, hasta llegar al edificio paralelo, de más moderna construcción. El segundo edificio, eran los vestuarios y las taquillas. Fue muy curioso encontrar muchos pares de zapatos, que creo que era lo único que no se habían llevado de allí. Pongo una foto de mi hermano ya que todavía no he podido subir las mías a internet.
© Jordi flores casasempere
Para finalizar, nos encontramos a la parte opuesta de los hangares, con una cantina, por supuesto también en ruinas, pero era muy curioso ya que conservaba todavía toda la barra, e incluso habían botellas de cristal viejas intactas.
[flickr id=»3761030871″ thumbnail=»square» overlay=»true» size=»medium_640″ group=»» align=»none»] [flickr id=»3761829418″ thumbnail=»square» overlay=»true» size=»medium_640″ group=»» align=»none»]
